sábado, 26 de julio de 2014

Las Highlands son un territorio de mitos y leyendas que cobran vida en sus castillos, imprescindibles en el brumoso paisaje escocés. Algunos se mantienen en buen estado, otros han sido reconvertidos en alojamientos y los hay que preservan sus imponentes vestigios en un bello entorno natural. Así sucede con el castillo de Eilean Donan, uno de los más notorios de Escocia. Situado cerca del pueblo de pescadores de Dornie, fue construido en el siglo XIII sobre un islote del lago Duich, que está unido a tierra firme por un puente de piedra. El interior –se realizan visitas comentadas– conserva la cocina, los salones, los dormitorios y las mazmorras, haciéndonos viajar en el tiempo. La mágica belleza de su localización ha sido utilizada en diversas películas como Los inmortales (1986) y La boda de mi novia (2008).


No hay comentarios:

Publicar un comentario