domingo, 25 de agosto de 2013

Irán— Unos visitantes observan los restos de una dakhma, o torre del silencio, cerca de Yazd. Según la tradición zoroastrista, los cadáveres debían depositarse en estas construcciones funerarias circulares para evitar su contaminación y permitir que los buitres y los elementos los purificasen.


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